El gobierno francés encabeza en Europa la lucha contra el ciberacoso y el cibersexismo, con una medida que ha llamado la atención y ha formado cierta controversia. A partir del próximo curso los móviles quedarán prohibidos dentro de las aulas francesas.

Una medida defendida por el presidente Emmanuel Macron durante la campaña electoral y que fue aprobada el jueves por la Asamblea Nacional, pese a las críticas recibidas por parte de los partidos de la oposición. Pero aún no sabemos cual es la fecha en la que se instaurará la nueva propuesta de ley en institutos y colegios.

La polémica nace también desde los medios franceses, ya que estos indican las dificultades que existirán para llevar a cabo esto. Apuntan hacia las posibles sanciones, que no se saben cuales sería, la imposibilidad de registrar las mochilas de los menores y que con, toda seguridad, cualquier alumno que entre con el teléfono apagado y no lo muestre podrá introducir su terminal sin problema alguna.

El partido del gobierno defiende que el uso de los teléfonos móviles en los centros escolares “provoca numerosas disfunciones incompatibles con la mejora del clima escolar”, ya que más del 90% de los menores tienen en su mano un smartphone de última generación y tienen a su alcance contenido de diversos tipos que no ayudan a frenar situaciones tan desagradables como las que vemos de manera habitual en colegios, institutos y centros de educación en los que los pierden son siempre los más pequeños.

El gobierno anuncia también que esta medida ya se ha probado en algunos centros y quieren que los más de 57.000 espacios educativos que existen en Francia entren en esta ley dentro de un marco jurídico óptimo. y que no debe existir ningún problema para los modelos pedagógicos existentes en los que se utilizan las nuevas tecnologías cambien.